Inteligencia emocional

Hace poco tuve la experiencia de vivir de manera explícita una de las consecuencias de los problemas de los estudiantes de beauchef que critiqué tanto hace 2 años y que me llevó en esos años a tratar de crear una válvula de escape (Wikicursos) que permitiera a los estudiantes crear espacios para desarrollar sus potencialidades, proyecto que mantengo en constante desarrollo.

Resulta que este semestre tuve el agrado de asistir a las clases de un profesor que es un referente es su área, lleva alrededor de 50 años dando clases y profesionalmente ha participado de grandes proyectos a nivel nacional e internacional y ha tenido una destacada participación en instituciones públicas.

Este profesor lleva hace varios años dilatando su retiro, por la sencilla razón que la universidad lo necesita, los alumnos necesitamos de gente que nos trasmita su experiencia práctica, no sólo fundamentos teóricos. Gente que ha ejercido su profesión y no sólo se ha dedicado a la docencia o la investigación. Sobre este tema voy a hablar más adelante, de como los nuevos sistemas de evaluación docente de la universidad han generado algunos problema graves de sustentabilidad, pretendiendo solucionar otros problemas de corto plazo.

Me estoy desviando del tema de este artículo, resulta que este gran profesor nos hizo su última clase, para mí fue algo muy emotivo pues quizás es de las pocas personas que me ha alimentado la pasión por la ingeniería que año a año me han obligado a reprimir.
Resulta que este gran profesor nos dijo sus últimas palabras y se generó un destello de humanidad dentro de la sala de clases, algo muy escaso dentro de mi experiencia como estudiante. Todo esto hubiera sido lo natural y esperable en este tipo de situación muchos teníamos ganas de aplaudir y darle las gracias por todo, pero intempestivamente la inercia de nuestro sistema académico se hizo presente y arrasó con ese segundo de humanidad.
Sin previo aviso un compañero quizás ya enceguecido por nuestra deformación académica hizo la siguiente pregunta después de la emotiva intervención del profesor:

¿Profesor que materia entra para el examen?

y luego otro compañero remata la situación con esta otra pregunta:

¿Profesor cuál es el criterio de eximición?

Realmente quede bloqueado no podía creer lo que escuchaba, yo la verdad también me considero alguien deformado por la facultad y junto a mis compañeros no reaccionamos a hacer algo y este gran profesor se retiró en silencio de esta su última clase, desilusionado quizás de la indiferencia de sus alumnos.

Yo tengo la certeza que este profesor tiene la vocación de traspasar sus experiencias a las nuevas generaciones, lo demostró en cada clase dándonos recomendaciones para nuestra vida profesional, incluso preparó un apunte del curso ( recopilación quizás más valorada por su pares ingenieros, que nosotros los estudiantes ) para que lo publicara el departamento, pero no hubo un mecanismo adecuado para realizar esta gestión y como resultado la impresión del libro fue de muy baja calidad. Nuevamente la inercia del sistema provoca que no se valoren adecuadamente las cosas importantes.

Yo aún confío en la capacidades intelectuales y humanas de la gente que entra en esta facultad, tengo la convicción que son gente muy valiosa y me provoca impotencia ver como cada año que pasa dentro de esta institución son amoldados para encajar en la maquinaría actual de generación de sólo mano de obra calificada a cambio de arancel.

Mi deseo es ver una universidad que forme: emprendedores e innovadores capaces de dar el salto evolutivo necesario para lograr los avances sustanciales que necesita el país y no ser arrasados por la inercia de la globalización y además se formen líderes integrales capaces de proyectar de manera ágil y adaptable un proyecto país sustentable a largo plazo.

No me extrañaría ver en el futuro un jefe salido de nuestra facultad, enfrentado a la siguiente situación. Este es un ejemplo real de una situación que vivió un familiar mío en su trabajo.

Trabajador1: Jefe Trabajador2 tiene un principio de infarto, voy a llamar a la ambulancia.

Jefe: Ok. Llámela.

Llega la ambulancia, se llevan a Trabajador2 y Trabajador1 lo acompaña …

Jefe: Oiga Trabajador1 ¿para donde va? necesito el informe de gastos, porque estamos muy atrasados con el proyecto.

Trabajador1: Pero jefe aún no podemos contactar a la familia de Trabajador2 y no sabemos a que hospital va, yo lo voy a acompañar sí o sí .

Jefe: (Silencio) …

Actualización 28-04-2008:

Ahora que ya pasó un tiempo, puedo explicitar mi agradecimientos al honorable profesor Horacio Mery, por haber tenido la oportunidad de ser su alumno.

2 comentarios

  1. En la actualidad se estan dando tantos cambios y uno de los tantos es que nos estamos olvidando de ser personas que sienten, tienen sentimientos y solo nos importa la formación académica crear máquinas es hora de cambiar, uno como docente debe trabajar también en la parte humana

    • Hola Silvia, gracias por tu comentario.
      Me hace mucho sentido eso de “… crear máquinas …” Porque en mi entorno al final los mayores problemas que veo, no se deben a limitaciones técnicas, en general son limitaciones sociales y culturales.
      Saludos

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