Alerta Isla Riesco vs Minera Isla Riesco


Hemos perdido “El arte del debate democrático“, basta con los siguientes videos de ambas, postura opuestas sobre un mismo tema. Llenas de “frases llamativas”, pero de muy bajo sustento objetivo. No tengo tiempo como para analizar las imprecisiones de ambos vídeos, pero espero que active su espíritu crítico y comente más abajo aquello que realmente cree que debiera ser relevante conocer del proyecto.

Isla Riesco – Proyecto Minera Isla Riesco

Alerta Isla Riesco

¿A quien le creo?

Mi respuesta es: A ninguno. Porque no quiero entrar en la trampa del “Mundo Binario“, porque efectivamente cualquier actividad humana genera impactos positivos y negativo en nuestro entorno, lo importante es investigar, aprender, reflexionar y entender realmente las consecuencias de nuestras decisiones.

Las visiones extremas y antagónicas sobre un tema, son necesarias que existan, pero también es importante que exista la diversidad de opiniones más allá de  esas visiones antagónicas.

Como sociedad debemos establecer principios, en base de los cuales desarrollemos los satisfactores de nuestras necesidades humanas fundamentales y es ahí el punto de partida, para comenzar a evaluar objetivamente si cualquier actividad humana realmente desarrolla nuestra sociedad. Un ejemplo interesante son los principios del Desarrollo a escala humana, que yo llamo el nuevo paradigma económico.

Ya pues enserio, ¿A quien le creo?

El tema no es en creer, es “en confiar”. Aprender en quien confiar y en que confiar. A pesar de lo poco que se de temas ambientales, después de revisar los Estudios de Impacto Ambiental de proyectos como HidroAysen, Ralco, después de aprender como se realizan los Estudios de Impacto Ambiental en el curso CI66D, después de aprender conceptos básicos de ecología en el curso CI56C, he llegado a la conclusión que puedo confiar en:

  • La linea base de los Estudios de Impacto Ambiental (EIA). Donde se describen las “condiciones” antes del proyecto y ese es el punto de partida, para comenzar a revisar si un proyecto es acorde a los principios del desarrollo que esperamos como país.
  • Podemos confiar en la comunidad científica chilena. Los estudios que he revisado a simple vista son técnicamente correctos, en lo que si debemos tener cuidado es en “Detectar los impactos críticos” aquellos que no podemos tolerar, porque es común que estos vayan escondido entre medio de cientos de otros impacto razonablemente mitigables. Tampoco la comunidad científica es libre del riesgo de ser manipulada, sobre todo si cada día las Universidades reciben capitales privados, con intereses creados.
  • La principal falla es en la fiscalización del cumplimiento de los compromisos ambientales adoptados por la empresa, el papel da para muchas cosas, pero en la realidad pueden ocurrir otras. El principal rol fiscalizador lo cumplen los ciudadanos (vecinos y gente que trabaja en la empresa)
  • En el pasado más allá de la fiscalización ambiental, el rol principal lo ha adoptado la fiscalización sanitaria. Lejos la institución con más fuerza, capaz de detener y hasta cerrar faenas es el MINSAL, pero que un seremi de salud reciba presiones para calificar un proyecto por un resquicio técnico, he ignorar las evidencias, para mí significa una “Alerta Roja” y no puede ser pasado en alto por lo ciudadanos, porque históricamente se sabe que con la salud de la población no se juega y al parecer las autoridades han ido olvidando eso.

“Todos los modelos son errados, pero algunos son útiles” — G.E.P Box —

”Nobody trusts a model except who wrote it. Everybody trusts a measurement except who made it.” — Anonymous —

Tengo muchas ideas de como hacer los EIA, más útiles para evaluar más objetivamente  aquellos ”Impactos Críticos” como dañar irreversiblemente un ecosistema, generar residuos peligrosos que ponen en riesgo la salud de la comunidad, generar daños sociales y culturales y muchos otros impactos que pasan desapercibidos entre llamativas discusiones entre conservacionistas y capitalistas extremos, entre cientos de hojas de verborrea técnicas con modelos matemáticos o mitigaciones del polvo y el ruido de una faena.

Presentación del proyecto Minera Isla Riesco


Algunos datos para pensar:

Ética estadística e Isla Riesco


Desde que leí este artículo: Declaración sobre Ética Profesional del Instituto Internacional de Estadística, tenía ganas de escribir sobre un ejemplo práctico, pues antes de leer ese artículo muchas veces me cuestionaba cuan brutal es el “poder de las encuestas en Chile” y como muy pocos reflexionan, que quizás las personas responsables de ejercer ese “gran poder mediático“, pudieran ser manipulados o influenciados.

Los estadísticos trabajan en diversos campos tales como economía, psicología, sociología, medicina, cuyos profesionales tienen convenciones éticas que pueden influir en su comportamiento. Incluso dentro del mismo ambiente y rama estadística, los individuos pueden enfrentarse a diferentes situaciones y limitaciones que plantean cuestiones éticas.

En el pasado he visto en muchas ocasiones, como encuestas con muestras de baja representatividad, son utilizadas casi como una expresión irrefutable de la Opinión Pública y aún peor lo he visto utilizar en temas donde la opinión pública es irrelevante y en otros es ignorada cuando la opinión pública es fundamental. Pero más allá de muestras poco representativas, hay derechamente encuestas mal diseñada, con preguntas tan subjetivas que añaden un sesgo aún mayor a cualquier interpretación que se base en ellas.

Afortunadamente o desafortunadamente me tope con un caso que incluye ambos problemas, en un tema tan contingente como es la aprobación del “Proyecto Minero Isla Riesco”, donde en la portada de la página oficial del “Proyecto Minera Isla Riesco” proclaman:

60,7% de los Magallánicos apoyan el proyecto.

Bueno veamos como llegaron a concluir esta “frase tan llamativa”, que ya de por sí es sospechosa ¿Por qué 39,3% de los Magallánicos no apoyan el proyecto?

Acá están los resultados del estudio hecho por Adimark: (Fuente página oficial del “Proyecto Minera Isla Riesco“)

Grupo objetivo: Residentes de la ciudad de Punta Arenas.

Cuando hablamos de Magallánico, yo esperaría que incluya a todos los residentes de la provincia de Magallanes, quizás parezca marginal la población de Laguna Blanca (663 hab), Río Verde (368 hab.) y San Gregorio (1.158 hab.) con respecto a la población de Punta Arenas (116.005 hab.), pero claramente la población de Río Verde es importante saber que opinan de un proyecto que los afectaría directamente a ellos, que viven y conocen la Isla Riesco.

Tamaño de la Muestra: Es el 0.3% de la población (360 casos de un total de 116.005 hab.)

No voy a entrar a discutir esto, porque desconozco la metodología para definir el tamaño de una muestra representativa en este tipo de encuestas, pero mi sentido común me dice que con una muestra de 0.3% de la población no puede concluir nada serio.

59,3% de la población no conoce algún proyecto importante que se contempla construir en la región de Magallanes. (Respuesta espontanea)

88.8 % de la población ha oído hablar del proyecto Minera Isla Riesco, del carbón en Magallanes. (Alternativas dadas)

Es diferente conocer, que oír hablar de algo, yo de estas 2 preguntas concluyo que más de la mitad de la personas encuestadas desconoce la envergadura del proyecto  Minera Isla Riesco con respecto a las actividades económicas de la zona. Que hayan escuchado del proyecto no significa que “entiendan los impactos del proyecto”.

¿Como se enteró del proyecto Minera Isla Riesco?

En general la gente se enteró a través de medios masivos Televisión, Diarios y Radio, después de las chapuzas comunicacionales de HidroAysén la verdad es que yo no confío de la imparcialidad de los argumentos dados en la publicidad a través de estos medios masivos.

60.7% (218 de 360) personas encuestadas están a favor de la construcción del proyecto Minera Isla Riesco.

Las principal razón para estar a favor Generación de empleo en la zona de Punta Arenas, la principal razón para estar en contra Daño ambiental y ecológico.

Me pregunto si la gente será consciente que los 800 empleos lo pagará la gente que utilizará la energía generada con el carbón, que los costos ambientales los pagarán ellos, sus hijos y sus nietos y que las utilidades que serán miles de millones de doláres las recibirán la familia Von Apen y Angelini.

¿Está usted de acuerdo con un proyecto que empobrezca a Chile y enriquezca a un par de familias?

Mi real problema con este tipo de temas, es que nadie habla de manera objetiva de los daño ambiental o ecológico, aún no he escuchado que alguien haya leído el EIA y diga, en la zona la mayoría de la vegetación es autóctona y la fauna nativa. Es verdad que la zona del proyecto ha sido muy intervenida por el hombre, pero ¿eso valida que vayamos a rematar ese ecosistema?

¿Cuántos, por cuanto tiempo y que tipo de puestos de trabajo se van a generar?

Porque la minería a pesar de ser una actividad, desde el punto de vista de ganar dinero, es muy rentable, genera grandes impactos sociales y ambientales, es cosa de investigar, que pasa cuando cierran las faenas, por ejemplo las enfermedades y la pobreza que aún afecta a Lota.

¿Hasta que punto podemos intervenir un ecosistema, sin después arrepentirnos?

El arrepentimiento es darse cuenta que tomamos una mala decisión después de tener nuevas evidencias, aprender más sobre el tema y entender mejor las consecuencias de la decisión. En temas ecológicos, económicos y sociales aún nos falta mucho por conocer, aprender y entender. Dudo que la “Opinión Pública” entienda realmente el gasto de energía, tiempo y trabajo evolutivo, que ha invertido la naturaleza en lograr desarrollar una sola especie nativa, para que se adapte a las condiciones existentes en Isla Riesco. Si extinguimos una especie son millones de años, que “botamos a la basura” y que estamos a miles de años de desarrollo tecnológico y genético de poder si quiera emular burdamente.

Tener una especie nativa, sobre todo en ambientes extremos como el de Isla Riesco, es ganarse la Lotería, del punto de vista ecológico y nosotros pensamos cambiar este premio que nos regala la naturaleza, por unos cientos de puestos de trabajo. Es una clara expresión del refrán: pan para hoy, hambre para mañana.