Educación en Chile hoy


En este artículo voy a tratar de abordar las razones por las cuales me he involucrado en los temas del software libre, la educación y la economía, para buscar una solución factible a algunos problemas sociales que existen hoy en Chile, relacionados a los bienes públicos.

Quizás para comprender lo que voy a hablar más adelante necesitan saber algo de esos 3 temas, por eso si no pueden hilar bien algo revisen mis artículos anteriores o simplemente consulten acá.

Un poco de historia:

Muchos se quejan de lo que ocurre hoy en Chile reclamando que el Estado mercantilizó la educación al promulgar la LOCE en 1990, pues de acuerdo al análisis que voy a hacer a continuación podremos darnos cuenta que no fue el Estado el que llevó a la educación a la situación actual, sino que fuimos nosotros los responsables de todo.

¿Qué paso cuando se promulgó la LOCE?

A grandes rasgos se le dio la libertad a cualquier persona de crear una institución educacional si cumplía con ciertos requisitos mínimos.

Como fan del software libre encuentro eso genial, la libertad siempre es buena, aunque también hay algo que debemos tener en cuenta la libertad incluye responsabilidad y en el caso de la educación incluye responsabilidades muy grandes.

Es por eso que para garantizar que la libertad se use responsablemente, hay que crear normas y es ahí donde la LOCE falló rotundamente.

¿Como nosotros somos responsables de todo?

Bueno como sociedad teníamos la libertad de hacer cualquier cosa, pero no supimos utilizar esa libertad. Es algo que se repite mucho cuando se quiere gestionar los bienes comunes y públicos, donde tradicionalmente hemos optado por 2 extremos:

• Los bienes comunes y públicos no los gestiona nadie (o los gestiona un ente centralizado como el Estado de una manera muy ineficiente) y caemos en la tragedia de los comunes.

• Los bienes comunes y públicos se gestionamos a través de un sistema de competencia de libre mercado, pero dadas las características que tienen los bienes comunes, a largo plazo el sistema falla.

La forma de gestionar de los bienes comunes y públicos determina como se distribuyen los beneficios, a pesar que la educación sea mala igual consumimos educación, porque tiene una demanda inelástica y de ahí donde viene tanto descontento social. En el primer caso cada vez los beneficios sociales son menos pues el productor tiene menos incentivos para invertir y producir más y en el segundo caso los beneficios sociales son menos, pues por las características del mercado este empieza a concentrarse en pocos agentes y las fallas de mercado se hacen más significativas.

Claramente el primer caso es más equitativo, pues al menos todos perdemos por igual, pero en el segundo caso la mayoría pierde y algunos ganan y mucho, lo que genera aún más malestar social. Lo importante es ver que en ambos casos no se resuelve el problema de sustentabilidad y el sistema educativo pasado un tiempo, se satura y se transforma artificialmente en un bien escaso en vez de ser naturalmente abundante.

Ambos sistemas de gestión de bienes comunes y públicos tienen algo en común: a mediano y largo plazo no son sustentables. Y eso es porque la gestión y administración de los recursos no lo es todo, la clave es entender la estrategia que utilizan los agentes para relacionarse con los bienes comunes y públicos, en ambos casos la estrategia generalizada es siempre defraudar (usufructuar del sistema) es decir cada persona busca maximizar su beneficio personal mediante la libre competencia, esa estrategia es la que debemos cambiar, pues a largo plazo deteriora enormemente a los bienes comunes.

La solución propuesta:

Es aplicar una estrategia colaborativa, donde se premia a quienes desarrollan un sistema educativo más sustentable, donde el entendimiento es más abundante y castigar a quienes generan un sistema educativo menos sustentable, donde el entendimiento es más escaso.

Pero. ¿Estás seguro de que el problema acá en Chile es ese?

En realidad acá en Chile el problema es mucho más complejo que esos dos casos extremos, que se presentan a largo plazo. Acá en Chile la implementación del modelo de competencia de libre mercado aún es temprana, quizás a nivel macro se desarrolló normalmente, pero a nivel micro a tenido una pésima implementación. Hay una mezcla extraña entre los dos problemas antes mencionados, problemas de gestión, problemas administrativos y además las correcciones de las fallas del modelo de competencia ( control de monopolios, información de los consumidores, control de barreras artificiales de entrada y de salida, clientes cautivos, etc. ) no han sido realizado a la par con la evolución del mercado.

Esto dio pie para que muchas personas que se aprovecharon de esas fallas e incluso otras pocas que en verdad hoy han hecho lobby, para impedir su pronta corrección, pero esto último ya sería un acusación más grave que no le corresponde a esta bitácora de propuestas e ideas tratar.

¿Entonces estamos destinados a fracasar?

No claro que no. Si aplicamos el equilibrio adecuado entre libertad y responsabilidad y además empleamos una estrategia para relacionarnos con los bienes comunes y públicos que sea sustentable entonces lograremos la solución que necesitamos.

Suena bonito, pero ¿Como solucionar el problema?

Lo primero es tener claro, la solución no depende sólo del Estado, depende de un cambio de todos nosotros (como sociedad) y los cambios sociales son difíciles requieren tiempo y maduración para que sean duraderos. (La evolución es la clave y no revolución).

Esto lo digo por toda la gente y “líderes” que hoy sale a la calle y dicen que cambiando la LOCE o la LGE, etc. se solucionará el problema, yo los contradigo con que eso no es realista.

Los paros, tomas, marchas, etc. son síntomas de que algo anda mal, pero no solucionarán nada con ellos.

Lo digo porque no hace poco en Chile fracasó la implementación de un modelo económico y se produjo una crisis económica y política, después se implantó a la fuerza en un par de años el sistema de mercado actual, sin que como sociedad aprendiéramos mucho de nuestros errores y quizás hoy volvemos a caer en los mismos.

Lo digo porque muchos de los que protestan buscan las soluciones en un plano ideológico, donde difícilmente logremos soluciones efectivas a corto plazo, mejor arreglar lo que tenemos hoy y recién ahí podremos empezar a definir una planificación a largo plazo, ¿acaso esperan resolver un tema tan complejo de un día para otro? ¿Qué la solución depende que los políticos se pongas de acuerdo?, piensan que con volver a la antigua educación estatal (modelo centralizado) ¿se van a administrar mejor los recursos? ¿van a mejorar la “calidad” y la equidad? Si de verdad queremos resolver el problema, primero como sociedad debemos llevar un control de los progresos y retrocesos, evaluar las mejoras, revisar la planificación y hacer modificaciones. Por lo menos yo nunca he visto algo tan básico como una estrategia PDCA en el tema de la educación, pero sí he visto muchos intentos de reinventar la rueda.

Como diría Torvals: “Es fácil sólo hablar, mejor muéstrame el código”. ( Si no existe una implementación al menos para hacer pruebas, no me hagas perder el tiempo sólo proponiendo ideas )

Ya con esto más claro manos a la obra:

Equilibrio adecuado entre libertad y responsabilidad

Se está generando un debate y consensos sobre esto, el tema de la distribución socialmente justa, asegurar calidad, eliminar la exclusión por resultados académicos, etc. En este aspecto vamos bien hay que seguir trabajando y lograr más.

Una estrategia para relacionarnos con los bienes comunes y públicos que sea sustentable

Aquí es donde nos falta mucho camino por recorrer, lo importante es que debemos tener claro que la estrategia óptima para relacionarse con la educación es la: colaborativa en un libre mercado que genera un equilibrio de abundancia sustentable.

La base del éxito es formar comunidade colaborativas para la gestión, organización, trabajo, el desarrollo, la fiscalización, etc. de la educación de una manera colaborativa. ( En ese aspecto aunque muchos no lo crean la Municipalización (modelo distribuido) es un gran avance, pero fue horriblemente implementada )

Se han fijado los grandes avances que se tienen cuando se forma una comunidad de apoderados que apoya a sus hijos o la comunidad de profesores se apoyan con la de apoderados y que decir cuando se forma una comunidad de estudiantes, como lo que pasó con la revolución pingüina en el 2006.

Pero hay un detalle con las comunidades que en un comienzo se juntan por una necesidad puntual: después es muy fácil que pierdan el rumbo, que se generen peleas internas, que se rompan las redes de confianza, etc. Es por eso que debemos aprender a vivir en comunidad y eso es algo que requiere de cierto tiempo, perfeccionamiento y maduración, pero no es imposible.

Todos estos problemas se deben a que una comunidad genera una entropía social muy fuerte, lo importante es encausar todo ese potencial en el bienestar común y evitar que el caos destruya a la comunidad.

Casos de ejemplos de comunidades que han tenido éxito gestionando bienes comunes y públicos de manera colaborativa:

• Las comunidades de agua potable rural y de riego.

• Las comunidades de pescadores artesanales.

• Los campamentos de las tomas adoptan como comunidad una estrategia colaborativa y sorprendentemente al acceder a viviendas, pierden el sentido comunitario.

• Un ejemplo novedoso es lo que pasó con la conectividad en Batuco.

Un ejemplo a nivel mundial es el de la comunidad de software libre es bueno de seguirlo y estudiarlo, pues podemos aprender mucho como evoluciona, como tuvo una restricción inicial de una masa crítica, el tema de las normas de convivencia, como en un principio requirió de gente entusiasta y altruista, etc.

Y observar que si una comunidad busca mantener un bien común universal, tenemos la herramientas para generar una comunidad a escala global.

PD: Este es uno de esos artículo que uno escribe pensado que salvará al mundo e inspirará a millones, pero en verdad es sólo un artículo más 😛

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